Hoy, después de dieciséis días de angustia, puedo decir que he terminado la carrera de Medicina.
Hoy, después de un mes sin escribir, puedo decir que no sé cómo, pero estoy aquí. Vivo.
Hoy, después de seis años de espera interminable y aguante impaciente, voy a empezar a luchar por una plaza de Psiquiatría.
Hoy, después de un año malo por varios motivos (fallecimiento del gran Buels, mal humor generalizado durante mucho tiempo por culpa de la isotretinoína) y bueno por otros (principalmente gracias a una querida amiga que he tenido a mi lado para apoyarme en los momentos buenos y malos), sé que no voy a volver a pisar una clase. Al menos como alumno.
Hoy. HOY.