Cóctel de emociones. Nerviosismo, nostalgia, hartazgo, alegría por ver la meta cerca (llegue en el puesto que llegue). Y con la felicidad que dan los cócteles, sin llegar a la alucinosis alcohólica, hay que seguir estudiando. Musiquita tranquila de banda sonora de fondo y caña. Caña sin alcohol, claro.