¡Hoy he hecho mi última presentación en la universidad! ¡Sólo me queda ir para hacer dos exámenes (el otro lo hago directamente en el hospital) y ya estoy! Empiezo a ver la luz al final del túnel... Además con este buen tiempo que ha venido ahora todo se ve de otro color.
¡Vamos!
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miércoles, 29 de mayo de 2013
domingo, 14 de octubre de 2012
Cambio
Ya he escrito antes, pero después de haber leído algo sobre los DPAR y la fisiología del embarazo, me han venido ganas de dejar constancia de una idea que lleva circulando por mi mente desde hace unos días, en concreto el día en que supuestamente íbamos a ver partos y al final estuvimos en el pasillo.
Estudiar la carrera de Medicina se me ha hecho muy duro. He tenido la tentación de dejarla en muchas ocasiones, y en todos los cursos. Sin embargo he seguido ahí, aguantando todo lo que me echaban a lo estoico. Y me siento orgulloso, aunque sólo en parte. Porque lo que veo es que no es una buena filosofía de vida, me ha consumido demasiado por dentro llevarlo de esta forma "voluntarista", si es que se puede llamar así. Además de que he disfrutado muy poco, cuando en teoría es una carrera bonita. También tengo que decir, aunque no me sirva de excusa, que en general no me ha gustado la manera de funcionar ni de mi universidad ni del hospital principal en el que he hecho las prácticas. A partir de aquí, ahora que empieza una nueva etapa de mi vida, creo que debería cambiar el chip y pasar a buscarle más sentido a mi día a día, guardando un tiempo para reflexionar cada día. Creo que es la única manera de compatibilizar este último año de carrera con la academia del MIR sin que esto suponga un desgaste brutal para mi salud mental.
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martes, 9 de octubre de 2012
Psiquiatría, sálvame.
Dos horas extra-oficiales en el hospital sólo para conseguir la dichosa firma. Maldito plan Bolonia. Dos horas sin hacer absolutamente nada. En un pasillo. Supuestamente íbamos a ver un parto, una de las típicas cosas que hace ilusión a cualquier estudiante de medicina. Nada de nada. Y a inventarse el diario de prácticas. Cero estimulante. Nula autenticidad. Asco. Hoy, tras cinco años y pico de carrera, una vez más me he planteado que quizás esto no sea lo mío. Por favor, Psiquiatría, sálvame.
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