Si pudiera volver atrás en el tiempo y cambiar algunas cosas de mi preparación mírica y periodo post-MIR probablemente sería el desorden horario y sobre todo la falta de espacios personales para pensar sin dejarse llevar por preocupaciones, emociones y sentimientos.
Hoy no es el mejor día de mi vida pero por la mañana me he parado a meditar veinte minutos (gracias a las indicaciones de una querida amiga) y me ha sentado de maravilla. Sin duda debería hacerlo más a menudo. Lo recomiendo de verdad. Dejar la mente en blanco durante un rato hasta que las ideas vayan fluyendo con paz, sin ningún tipo de presión o nerviosismo autoimpuestos. El que crea en algún Dios personal que vaya dispuesto a escucharlo, pero creo importante destacar que para nada es una práctica exclusiva para creyentes. Las ideas van pasando del subconsciente al consciente de manera natural y uno se siente mejor. Creo haber leído hace tiempo que hay hasta demostraciones científicas de los beneficios de hacer cada día un rato de meditación.
Pues eso, ¡a meditar!
Ah, y por supuesto, si pudiera volver atrás escucharía más música: https://open.spotify.com/track/4pA9rCn6yWnr63NhPFYLuW