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domingo, 3 de agosto de 2014

Hace un año...

Estaba estudiando Nefrología. Me releo, y veo que no estaba con especiales ganas. Había sido un año duro, suspendiendo la última asignatura de la carrera y teniendo que volver a presentarme 'in extremis'. Qué lejos veo todo ahora... Parece que toda la preparación del MIR fue hace varios años, y en realidad hace seis meses aún estaba estudiando.

Estoy feliz en mi nuevo trabajo, a pesar de todavía no saber llevar el estrés que conlleva (levantarse pronto, tratar con gente muy diversa, responsabilidades...) con toda la paz que me gustaría. Ahora mismo estoy en San Esteban, y no puedo evitar que me invada una cierta nostalgia. Qué diferente es mi vida respecto a hace un año... He pasado de estar bastante hundido, con muchas dificultades para hacer cualquier cosa, a llevar una incesante actividad y tener más ganas de hacer cosas provechosas.

Doy gracias al de arriba, a mi familia, a una querida amiga, a mis amigos y a mis compañeros, porque sin ellos nada de esto hubiera sido posible...

Estar aquí en el salón donde estudiaba, escuchando las campanadas de la iglesia de San Esteban, me trae muchos recuerdos bonitos, también dolorosos, pero cuya suma final se convierte en una experiencia que creo que me ha ayudado a curtirme como persona.

Y ahora, para acabar de ponernos nostálgicos, preciosa versión jazzera de un clásico de Radiohead:

https://www.youtube.com/watch?v=VBnpdwtrhuE

martes, 22 de abril de 2014

Si pudiera volver atrás...

Si pudiera volver atrás en el tiempo y cambiar algunas cosas de mi preparación mírica y periodo post-MIR probablemente sería el desorden horario y sobre todo la falta de espacios personales para pensar sin dejarse llevar por preocupaciones, emociones y sentimientos.

Hoy no es el mejor día de mi vida pero por la mañana me he parado a meditar veinte minutos (gracias a las indicaciones de una querida amiga) y me ha sentado de maravilla. Sin duda debería hacerlo más a menudo. Lo recomiendo de verdad. Dejar la mente en blanco durante un rato hasta que las ideas vayan fluyendo con paz, sin ningún tipo de presión o nerviosismo autoimpuestos. El que crea en algún Dios personal que vaya dispuesto a escucharlo, pero creo importante destacar que para nada es una práctica exclusiva para creyentes. Las ideas van pasando del subconsciente al consciente de manera natural y uno se siente mejor. Creo haber leído hace tiempo que hay hasta demostraciones científicas de los beneficios de hacer cada día un rato de meditación.

Pues eso, ¡a meditar!

Ah, y por supuesto, si pudiera volver atrás escucharía más música: https://open.spotify.com/track/4pA9rCn6yWnr63NhPFYLuW

miércoles, 19 de febrero de 2014

Sensaciones Post-MIR

Ya han pasado 18 días desde que hice el MIR. Me han servido para desconectar, ver a gente que hacía tiempo que no veía, hacer cosas como simplemente salir a la calle a ver que se cuece por ahí, jugar al Age of Empires contra mi hermano... Todas esas cosas que eran impensables hace unos meses. Y sienta bien. Es así. Sobre todo las cosas que no exigen casi de la utilización de la mente.

Es curioso por eso porque pretendía ponerme a grabar un disco inmediatamente, pero no he sido capaz de hacer prácticamente nada. Sí he tocado muchos días con amigos del mundillo musical, pero no he conseguido ponerme en serio a hacer cosas. Y hoy, que por fin me he decidido a escribir, he descubierto en parte por qué: a pesar de haber desconectado estos días, todavía acumulo el desorden de vida que yo mismo generé por encerrarme a estudiar a lo bruto y con el horario bastante girado.

Así que ahora estos días me toca pararme a reflexionar y ver qué cosas tengo que cambiar para volver a la normalidad. Necesito llegar hasta lo más profundo de mi ser para repasar las típicas cosas que se tienen claro pero que sin duda necesito refrescar: primero Dios (el que crea en Él) o el Amor en mayúsculas (en esto es más difícil no creer quizá), luego familia, una querida amiga, amigos... Sin olvidar que para poder querer a la gente que me rodea, que es lo que toda la vida me han explicado (y he experimentado) que da la felicidad, necesito estar bien yo. Ahí es donde entra hacer deporte, reflexionar con pausa (imprescindible esto, porque tiendo a comerme la olla con nerviosismo y esto sí que acaba por pasarme factura), comer adecuadamente, tomar el sol...

Esta tarde he ido a dar clase de guitarra a unos chavales de mi colegio y me lo he pasado en grande. Me han alegrado la vida. Hasta el punto de que una vez más me he planteado si Psiquiatría es lo mismo y si quizá debería tirar hacia el mundo de la enseñanza: creo que me encantaría y sería feliz con ello. Pero el gusanillo de probar con Psiquiatría siempre está ahí...

No sé. Supongo que de momento me toca esperar a ver si entro en Psiquiatría y probarlo. Y si no me gusta dejarlo e ir a por lo de la enseñanza. Si suspendiera el MIR, aunque en principio tenía pensado repetirlo, me lo replantearía...

En fin, estas son mis sensaciones y reflexiones post-míricas ahora mismo. Iré haciendo un recopilatorio conforme vayan avanzando los días. Ah, y por cierto, ¡está confirmado! ¡Me voy a Nueva York una semana a encontrarme con una querida amiga! Mi buena madre me ha prestado el dinero para poder hacer este viaje: me hace mucha ilusión y sé que me va a sentar increíblemente bien (además de así poder ver a una querida amiga después de más de dos largos y desalentadores meses lejos de ella).

¡Seguiré escribiendo!