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martes, 7 de abril de 2015

Imperiosa necesidad de escribir

Típico día en el que uno tiene la imperiosa necesidad de escribir. Ese día en el que todas las emociones salen a la palestra y uno queda desbordado por ellas, sin saber muy bien a qué agarrarse. Pues bien, yo me agarro al blog. Antes, a las libretas. Pero ahora las tengo incluso más abandonadas que el blog.
La vuelta de las vacaciones ha sido más dura de lo que me esperaba. Y en realidad he disfrutado de mi trabajo... Pero quizás mi mente no ha gestionado bien la velocidad a la que tiene que trabajar. O quizás simplemente estoy cansado y agobiado por las mil y una cosas que tengo que hacer. También influye que en el fondo he de pelear contra mi parte mala: mi pereza, mi desorden... Todos esos vicios que uno parece olvidar hasta que hacen su aparición repentina cuando nos damos de bruces contra la vida.
No pretendo adoctrinar a nadie. Faltaría más. No sé ni adoctrinarme a mí mismo... Lo que sí sé es pelear. Pero va bien que alguien nos enseñe cómo hacerlo y en qué dirección remar en ciertos momentos. Doy gracias por tener buenos amigos, familia y querida amiga, que nunca me abandonan.

sábado, 14 de diciembre de 2013

¡20.000 visitas!

No sé ni cómo...
Pero hemos llegado a las 20.000.
Sólo puedo decir que muchas gracias a todos los que váis escribiendo y leyendo.
Para mí este blog es fuente de desahogo y descanso.
¡Me alegro de a alguno más le haya servido!

viernes, 22 de noviembre de 2013

Rallada

Ayer fue un buen día de estudio. Creo que aproveché bastante, estuve concentrado (aunque me quedé frito un buen rato) y en general no me desanimé mucho.

Curiosamente hoy todavía no he empezado y ya estoy desanimado. Pero he decidido que no me voy a dejar llevar por las ralladas. Sobre todo hasta el 1 de febrero. He descubierto que el chocolate me ayuda mucho para esto, así que cada vez que me coge un bajón voy a comer chocolate y a intentar seguir estudiando. Si no lo consigo, como ahora, aprovecharé para escribir aquí para desahogarme.

En concreto hoy creo que la rallada viene desencadenada en gran parte por ver que muchos de mis amigos, primos y hermanos están ya trabajando y cobrando decentemente. Y yo aquí sigo estudiando como un idiota, y además con mil dudas sobre si realmente estoy haciendo bien o no.

Sigo planteándome si la medicina es lo mío, aunque admito que conservo el interés intacto por la Psiquiatría. No sé... A veces pienso que podría dedicarme a la enseñanza y ser feliz. Quizás cobraría menos... O no. Y en realidad, a día de hoy cobrar mucho no es lo más importante para mí. Sí que tengo ganas de cobrar algo para ganar relativamente en independencia, pero al margen de eso... Sé perfectamente que la felicidad no me la va a dar el dinero.

Necesito sentirme tranquilo y realizado. Necesito ser capaz de esforzarme, trabajar y al mismo tiempo aceptar que no soy una supermáquina de trabajar y también necesito descansar, reír, llorar... (qué sentimentalón suena esto). Quizás la música me gusta tanto porque me permite hacer estas tres cosas.

Bueno, en fin: voy a por la segunda ronda de chocolate negro y a seguir. Creo que estoy constipado, supongo que eso también contribuye a mi desánimo.

jueves, 14 de noviembre de 2013

Algo mejor

Después de la debacle del anterior simulacro, en el que toqué fondo, he mejorado algo. Estoy en percentil 20 ahora mismo. Es bajo, pero todavía queda la tercera y cuarta vuelta. Y principalmente ahí es donde espero marcar la diferencia.

También es cierto que hay mucha gente que no introduce sus resultados en los simulacros, por lo que posiblemente estaría algo más arriba... No lo sé. En cualquier caso, me da igual. Yo tengo que seguir a lo mío, trabajando todo lo que pueda para intentar sacármelo este uno de febrero.

Al mismo tiempo me siento orgulloso de estar aprendiendo mucha Medicina y de seguir vivo después de seis años de carrera. Cada vez que lo pienso... Que ya nunca volveré a la facultad, me entra un regocijo interior... (Menudo palabro, "regocijo". No sé si está bien dicho. Supongo que sí).

Sigo corrigiendo el simulacro. Llevaba días sin escribir porque el explorador que utilizo habitualmente no me dejaba. He tenido que cambiarme a otro para poder seguirlo haciendo y así desahogarme un poco.

Dejo un poco de buena música de unos grandes artistas, Vetusta Morla: https://www.youtube.com/watch?annotation_id=annotation_474682531&feature=iv&index=3&list=PLKdFjMJhx9lEbNVYds_cgR4WCs1-RXRuc&src_vid=N1uTrIJCAOU&v=WdoGmD21dXs

viernes, 24 de mayo de 2013

Días raros

Llevaba bastante tiempo sin escribir... Lo cierto es que he suspendido Pediatría con un 6'2, y supongo que no tenía demasiadas ganas de pensar en nada de la carrera. Estoy sobresaturado. Ahora mientras cerraba la puerta de casa he sido consciente de lo mucho que necesito tener todo aprobado y saber que tengo el título de licenciado en Medicina. Pues bien, me quedan exactamente treinta días para volver a presentarme a Pediatría, y cincuenta para saber si la he aprobado. Veremos qué pasa... En principio, habiendo sacado esa nota debería sacármela en junio, pero nunca se sabe...

Al mismo tiempo hoy han salido los horarios de segunda vuelta y he visto que el día 28 de junio ya empiezo clases de la academia. Me ha desanimado un poco, la verdad, porque pensaba que al menos tendría tres días de vacaciones (el propio día 28 hago el examen de Pediatría).

Qué se le va a hacer... Toca apechugar y sé que si consigo sacarme el título de Medicina voy a sentirme orgulloso de mí mismo (y espero que las personas que me rodean también) y al mismo tiempo liberado.

El día 7 de junio tengo examen de Toxico-Legal, la cual ya me estoy estudiando, y el 13 de Medicina Preventiva. En principio las dos son asequibles, aunque no me puedo confiar con Preventiva porque siempre hay algunos suspensos.

Pues eso. A ver si escribo más, porque realmente me va muy bien como desahogadero espiritual.

jueves, 21 de marzo de 2013

84 días

Ése es el tiempo que me queda para acabar la carrera. Y no puedo más. Pero no puedo rendirme ahora. Tengo que conseguir siete firmas obligatorias y dos opcionales para terminar mis prácticas de Pediatría. La verdad es que no están nada mal, pero lo que es horrible es la sensación de estar en un colegio o cárcel y no poder irte cuando te da la real gana por la dichosa firma.

Hoy he acabado al borde del suicidio (en realidad todos estábamos ya hartos), tras clases aburridísimas sobre temas tan extremadamente poco interesantes como el restreñimiento infantil (los digestólogos me perdonen). Estos días me ha venido a la cabeza hacer otro blog en el que desahogarme de lo lindo, pasándome tres pueblos en cada comentario voluntariamente (no como en este blog, que intenta mantenerse ecuánime (no sé muy bien qué debe significar esta palabra, pero suena increíble) en las opiniones e incluso expresiones de sentimientos vividos).

Suena el AMOK de los Atoms for Peace de fondo. ¡Viva el tito Thom!